ASADOR EL PEDRUSCO ACOGE LA PRESENTACIÓN DE LAS NUEVAS AÑADAS DE LA BODEGA DEHESA DEL CARRIZAL, UNOS VINOS EXCEPCIONALES

por Celso Vázquez

por Celso Vázquez Manzanares

Alberto Granados y Ana Hernández

La noche del pasado lunes, el Asador El Pedrusco, restaurante situado en el barrio madrileño de Chamberí, acogió la presentación de las nuevas añadas de Bodega Dehesa del Carrizal acompañados de distintos platos tradicionales con toques vanguardistas.

Roberto Alcaraz

Dehesa del Carrizal está situada en los Montes de Toledo, cerca del Parque Nacional de Cabañeros, entre las cuencas del Tajo y del Guadiana. Es un Vino de Pago, la más alta calificación que contempla la legislación. Se trata de una Denominación de Origen Protegida y limitada a 17 bodegas españolas. La singularidad del enclave, los suelos y el clima hacen que se obtengan vinos excepcionales.

La bienvenida y presentación estuvo a cargo de Ana Hernández y Alberto Granados junto a Roberto Alcaraz de la Bodega Dehesa del Carrizal que nos contó algunas de las virtudes, identidad y valores tanto de los vinos como de la Bodega.

A la llegada catamos MV, vino tinto, un todoterreno para casi todos los paladares y también para casi todos los platos. Un multivarietal elegante y muy equilibrado. Cada año las variedades utilizadas varían, buscando lo mejor del viñedo: lo carnoso del Syrah, lo frutal y floral del Tempranillo y el Merlot, la longevidad del Cabernet Sauvignon. Después de algo menos de un año en barrica, atesora una nariz compleja pero ensamblada. Nos regala frutos negros maduros: moras y arándanos confitados así como notas de madera, tostados, especias y, de fondo, la tierra. Suave en boca, agradable y muy equilibrado, brinda a la vista un rojo picota con matices granates.

Para el primer asalto, una interpretación de Ensaladilla con crujiente de patatas al que acompañó un CHARDONNAY, un blanco aromático y suave, un amarillo verdoso muy intenso que llama la atención. Es un vino limpio y brillante, con presencia de los aromas de la fruta blanca a los que se unen notas de miel y pastelería. Untuoso y sabroso en boca, pero siempre fresco, ligero, agradable y con retrogusto largo.

A continuación Torrezno de papada ibérica asado a la leña y después frito sobre patatas revolconas, y el vino un SYRAH, un vino que llena toda la boca y se muestra goloso y sabroso, pero a pesar de lo intenso llega bien pulido al final de la cata. Un vino de un increíble color rojo picota con ribetes amoratados. En nariz es muy intenso y nos regala una mezcla de confitura madura, aceituna negra y notas tostadas.

Seguimos con Steak tartar de salchichón malagueño y las famosas Croqueta de huevo frito y leche fresca de vaca, con la yema semilíquida, y el vino el PETIT VERDOT, un vino que se presenta en rojo picota intenso y con destellos azules. La nariz nos revela notas de bayas, de regaliz, de eucaliptus y también de monte bajo. En boca, ataca de forma fresca y suave; luego aparece la concentración de taninos maduros que le otorga gran amplitud y longitud final. En todo momento, el Petit Verdot tiene presente el grafito, su principal característica mineral.

Y antes de pasar al postre, Esencia de Cordero sobre Pan Brioche, y como vino lo mejor de lo mejor, COLECCIÓN PRIVADA, Syrah, Merlot, Cabernet Sauvignon y Petit Verdot, ensamblado a la perfección. Un vino de color rojo cereza que alberga tonos de juventud. Nariz compleja con notas florales, especias minerales, tonos balsámicos y frutos negros confitados. En boca se muestra potente, amplio y muy sabroso, con mucho equilibrio y personalidad. Nos regala un recorrido largo y complejo, y con el retrogusto vuelven la fruta y los minerales, a los que se unen el chocolate negro, el toffee y matices tostados. Se elaboran los varietales por separado, con una crianza en barricas nuevas y seleccionadas de roble francés. Se inicia entonces en primer ensamblaje, que se irá ajustando hasta alcanzar el equilibrio perfecto. Un juego que dura entre 12 y 15 meses y solo en las mejores añadas acaba viendo la luz.

Terminamos con un mouse de helado de chocolate, aceite de oliva y sal, y con el postre pudimos seguir disfrutando de los diferentes vinos nuevamente que se iban abriendo, y podíamos apreciar el gran trabajo que se realiza en la elaboración de estos vinos.

El restaurante Asador El Pedrusco es típico asador castellano en Madrid, estuvimos en u coqueto comedor con paredes en piedra natural y colores cálidos, con una magnífica atención de Antonio, que se ocupa habitualmente de la sala brindando una atención exquisita, y en la cocina están Gonzalo, hermano de Antonio y que salió a contar los platos que degustaríamos a lo largo del evento y que, según he leído guarda un pequeño cuaderno, como un tesoro, con las recetas que ha ido apuntando desde niño. En la cocina también está Sagrario, la madre de éstos, en un ten con ten con su hijo.

EL PEDRUSCO DE ALDEALCORVO

Calle Juan de Austria, 27

28010 MADRID

Teléfono: +34 91 446 88 33

https://www.elpedruscorestaurante.es/

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