FUE EL DÍA INTERNACIONAL DEL QUESO

por Celso Vázquez

… y les invitamos a releer, actualizada…

NUESTRA HISTORIA DEL QUESO

Una visión, por supuesto, personal y subjetiva de lo que he ido aprendiendo en estos 46 años de trabajo gastronómico.

Evidentemente puedo estar errado en algunos puntos pero así es como pienso que sucedió todo. Lo que he escrito es totalmente a título personal, con el modesto conocimiento que tras años de profesión y un poco bastante de estudio adquirido.

Seguramente yerro en cosas, mis disculpas anticipadas, pero es lo que pienso y así lo comparto con vosotros. espero les sea interesante.

Todo sea para el queso. El alimento que nos hizo más humanos y menos animales a los hombres.

MI HISTORIA DEL QUESO… ACTUALIZADA (2024), Parte Primera

ETIMOLOGÍA

El nombre del producto proviene de dos   palabras; la griega ‘fornos’ así se llamaba el cesto para los quesos y de ella derivan el fromage francés, formatge catalán y el formaggio italiano; o de la palabra latina  ‘caseus’ de donde proviene el queso en español, el cheese anglosajón y la caseina principal albuminoide de la leche y del queso.

EL QUESO, SU HISTORIA HUMANA. SU IMPORTANCIA EN EUROPA Y EN LA CULTURA OCCIDENTAL.

La Grecia Clásica y Roma, Républica y sobre todo Imperio, en su difusión en la cultura de occidente y Francia en su creatividad y desarrollo son los actores principales en la historia lácteo quesera moderna.

Es curiosos resaltar que en Europa es en los Balcanes, desde Hungría a Grecia, donde empezó a ser un alimento común. Seguramente por la influencia de los pueblos nómadas ganaderos que entraron desde las estepas de Euroasia, Rusia, Ucrania, Kazajstan, Turkmenistán y por el Caucáso, Georgia, Azerbayan, Armenia.

Hoy los mayores consumidores europeos de queso son los países del sudeste, Grecia, Turquia, Bulgaria, Albania, Macedonia, Chipre…donde es el principal aporte proteínico en sus dietas, también por la influencia turca, proveniente también del Asia central, la del Medio Oriente árabe, donde se consume mucho lácteo y poca carne.

Pero a partir de la caída de Roma, hacia el siglo V, es en la Europa cristiana central, zona de los Alpes, y la Galia, más fríos del eximperio, donde se empieza a desarrollar la cultura de los quesos de guarda, madurados, generalmente grandes en las comunidades aisladas de las montañas y algo más pequeños en los monasterios, donde los monjes crean la tipología del queso y de la cerveza que ha llegado hasta nosotros.

Así en el oriente sur europeo se consume mucho fresco o recientes, tipo Feta, yogures, kefir, etc… y sin embargo se consume menos en la Europa central y occidental pero en esas regiones se desarrollan centenares de quesos, toda una versátil cultura artesana y preindustrial.

LOS PRINCIPIOS

La elaboración del queso seguramente fue descubierta por diversas comunidades al mismo tiempo, siglo más o menos.

Las ovejas fueron domesticadas hace 12-14.000 años, las cabras algo antes, en las cuencas altas de los dos ríos, Eufrates y Tigris, el este de Anatolia y el bajo Egipto.

Ya en el Antiguo Egipto hay pruebas de que hace 6.000 años, se cuidaban vacas, que se ordeñaban para obtener la leche para beber como alimento, por lo que es lógico pensar que también, con el tiempo, harían quesos, por el clima frescos o recién cuajados.

También en la Sumeria de hace cinco o seis mil años ya había ganado doméstico  caprino, ovino y bovino y los primeros israelitas de la tribu de Abraham eran precisamente pastores.

La leche se conservaba en recipientes de piel, cerámica porosa o madera, pero como no existía la asepsia y era difícil mantenerlos limpios, la leche fermentaba con gran rapidez. Descomponiéndose y estropéandose como bebida. Alguno, iluminado, probaría aquella masa cremosa restante, la cuajada, y vería que no estaba tan mal. Con el tiempo la recogía y con ello empezaba la historia del queso.

El siguiente paso fue el de extraer voluntariamente, el suero de la cuajada para elaborar algún tipo de queso fresco, sin cuajo, de sabor fuerte y ácido.

Cuenta la leyenda que fue un pastor de Oriente Medio o Mesopotamia el que al volver a su morada con la leche del ordeño de las ovejas, dentro de una bolsa hecha con la tripa de uno de sus corderos y que después de caminar a pleno sol, al abrirla el suero se había escurrido a través de la bolsa, quedando la cuajada más o menos escurrida, semisólida, el primer queso fresco.

Los griegos, macedonios, anatolios y otros pueblos de la Antigüedad, sabemos que comían quesos recientes y frescos ya moldeados, pues en los relatos de Homero figura como uno de los alimentos base en la dieta, lo comían con miel, uvas, aceitunas, aceite, especies harina, pasas… Curiosamente hoy Grecia es el mayor consumidor de queso del mundo ‘per capita’ con más de 34 kilos de queso.

EN ROMA

Más tarde los romanos, más sibaritas y refinados, con otros climas y más tecnologia, lo consumían condimentándolo con tomillo, romero, pimienta, piñones, miel y otros frutos secos. En sus ágapes y banquetes de los ‘convivium’ no faltaban nunca.

Los legionarios cuando viajaban llevaban con ellos ganado y cuando se asentaban en un campamento, elaboraban queso para su autoconsumo. Era su principal aporte graso y proteínico, después de la carne, escasa, en su frugal dieta, pero necesaria de grasas  e hidratos pero sobre todo proteína por su duro trabajo.

Ellos llevaron las técnicas de elaboración y consumo, cuando se licenciaban como colonos campesinos, agricultores, ganaderos, primitivas granjas, lo elaboraban, difundiéndolo por toda la Europa meridional y central y el sur de Inglaterra a través de las vías marítimas y terrestres, vías romanas.

LA OSCURA EDAD MEDIA

Que fue sin embargo muy positiva para el queso, ya que al aislarse, por destrucción de las rutas comerciales, los europeos quedaron circunspectos en pequeñas aldeas, villas y ciudades, y con ello cayó la su elaboración.

Se hubieran perdido, de hecho desaparecieron los quesos anteriores, pero gracias a la necesidad, buen bolsillo, y vida cenobial de las órdenes monacales, para su propio sostenimiento,. El queso cobró gran importancia en la dieta del cenobio, especialmente en las jornadas y épocas de ayuno y/o abstinencia en los que se prohibía comer carne, por lo que con el tiempo, variando por el elemento humano, medio físico y climatológico, se crearon diferentes tipos de queso.

Acabaron especializándose y surgieron cientos de quesos diferentes, que por ser abundante la leche de sus propias reses, además dejaban madurar y envejecer, para comerciar pues era un alimento base para vecinos, caminantes, viajeros y peregrinos por su fácil conservación y transporte.

En la Alta Edad Media, del VI al IX, después del caos y la debacle de las arrasadoras hordas bárbaras, sólo en el silencio de algunos, escasos, monasterios y en comunidades aisladas en sierras y montañas se mantuvo la tradición y elaboración aunque de esta época apenas queda alguno.

Sin embargo este confinamiento fue muy positivo ya que se empezaron a diversificar las elaboraciones con cientos de tipos diferentes, y sobre todo se empezó a madurar mucho más, hasta de un año, viejos, pues se convirtió, por su fácil conservación y transporte, con la carne seca, tasajo o cecinas, en el mejor alimento para viajeros, comerciantes y peregrinos así como para los escasos marinos y pescadores que costeaban las costas.

Con el restablecimiento y desarrollo del comercio y el aumento de los viajes largos y el crecimiento de la población de las ciudades y villas, el queso se convirtió en producto imprescindible de comercio muy importante para la economía del campesinado.

LA EDAD MODERNA Y LOS NUEVOS MUNDOS

El queso, curado, empezó a utilizarse como elemento de intercambio fuera de las zonas de producción y más allá de las fronteras y cuando se descubrieron los Nuevos Mundos, los colonos se llevaron sus tradiciones queseras.

Ejemplo de esto es la aparición de los quesos canarios de gran formato y curados, ahumados o posteriormente con pimentón, para que se lo llevarán las flotas viajeras oceánicas, al ser escala obligada entre Europa y los Nuevos Mundos. Algo parecido en las islas de Funchal, Madeira, Azores o Cabo Verde con las rutas portuguesas. Y en Italia para las rutas de pisanos, genoveses o venecianos.

Los colonos ingleses, alemanes, flamencos neerlandeses, protestantes y anglicanos fueron los que los divulgaron en América del norte y en las excolonías anglosajonas, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda…

Es curioso que los países, potencias coloniales, católicos como Francia, Bélgica, Italia, Portugal nunca llevaron la costumbre ni desarrollaron la elaboración quesera de sus antiguas metrópolis.

Salvo el caso de Francia en Marruecos, Argelia y Túnez donde muy a finales del siglo XIX, se establecieron pequeñas queserías de elaborados del tipo de la Metrópoli.

Por supuesto en La India y el Extremo Oriente, Indonesia, Indochina, china o Japón, nunca las hubo.

LA PASTEURIZACIÓN: SURGE LA INDUSTRIA, SIGLO XIX

Al principio se utilizaban siempre leches crudas, más o menos cocidas, pero en la década de 1850 el microbiólogo francés y premio Nobel, Louis Pasteur, descubrió la pasteurización, que cambió, revolucionó, el proceso de elaboración del queso.

Empezó a poder emplearse y mezclar leches de distinta procedencia y de distintos rebaños y especias, para obtener un producto pasteurizado, homogéneo, y disminuyó considerablemente el riesgo de aparición de organismos que pudieran estropear el proceso.

EN ESPAÑA

En la Iberia antigua comenzó la obtención del queso de pastor, para autoconsumo familiar, con la leche de oveja y de cabra, al principio y más tarde con la introducción y desarrollo ganadero de la vaca, en tiempos de la Hispania romana.

Sin embargo sólo nos han llegado, como en el resto de Europa occidental, tipos de quesos a partir del año 1.000 aproximadamente.

Los musulmanes, en especial los árabes omeyas, ya hablaban de quesos. En un manuscrito del siglo XV conservado en la Biblioteca Nacional, en Madrid, del autor, al-Arbulli, donde se cuentan los alimentos de la España del Andalus y de los demás países del Islam, donde se centra en los beneficios del queso tanto a nivel de nutriente como de medicamento preventivo saludable del queso blanco fresco, ‘al-Yudn al-rabt’, prefiriendo lo al viejo madurado, recomendando comer después compota de miel y rosas. También dos eruditos andalusís como Ibn Másawayh y Avertoes lo recomiendan al decir que generaba un ‘humor’ bueno.

Estos quesos, los primeros quesos conocidos, datan del siglo XI pero es desde el siglo XIV y XV cuando aparecen en mayor cantidad.

El tipo manchego de cincho fue el más habitual hacia 1500, los quesos norteños son posteriores.

Los de cabra, los más antiguos empiezan a hacerse en grandes formatos, prensados y muy madurados para poder transportarlos (Quesos para poder llevar por mar, los canarios y los manchegos/castellanos) la flota naval y los tercios y ejércitos, de ahí el formato de los quesos canarios;el primero el palmero que ya en 1468 se comerciaba con él con la Península y poco después 1504 con las recién descubiertas Indias Occidentales, por esto la gran costumbre en Latinoamerica, desde el norte mexicano al sur argentino de cocinar con quesos.

OTRAS LECHES

En la inmensa mayoría países se utilizan también la cabra, oveja y vaca pero los nómadas nórdicos, vikingos y lapones, usan el reno y en Italia queda como algo  inusual y testimonial el de búfala con la que por ejemplo se elabora la mozzarella. En Serbia existe una rareza de una queseria que elabora queso de leche de burra, en Zasavica.

Las últimas cuatro décadas han sido una total revolución en el mundo quesero español y mundial. Sobre todo en países anglosajones.

RESUMEN DE TODO ESTO

* Así pues el queso parece que es un «invento» del Mediterráneo oriental y de la alta Mesopotamia. En el Extremo Oriente ni chinos ni japoneses o coreanos hacían quesos al igual que en la América precolombina.

* Legionarios romanos, viajeros, conquistadores y colonos lo iban introduciendo y difundiendo su consumo, como un elemento más de su cultura.

* El queso se consume más en la zona que se creó, Grecia, Balcanes del sur, Turquia, Armenia y países árabes.

* Después en las naciones del Mediterráneo occidental- Francia, Italia y España-Portugal- es donde desarrolla mayor variedad, gracias a su mayor diversidad climatológica y sobre todo el postrer desarrollo socioeconómico en los últimos siete siglos.

* En los modernos- América norte y sur y anglosajones- su consumo ha crecido muchísimo gracias sobre todo a los nuevos hábitos alimenticios, pizzas, pastas, sandwiches, ensaladas, etc.

* En África en el Mogreb y países musulmanes costeros se come reciente, cuajada, requesón, queso fresco como en el Medio Oriente, frescos o subproductos; en la subsahariana no hay cultura de quesos de leche de mamíferos, quizá por la climatología extrema y humedad extrema.

EL QUESO EN LA COCINA ASIÁTICA

En el Extremo Oriente asiático no está tampoco presente en su tradición.

En la cocina del Oriente Asiático, por lo tanto, históricamente, el queso no tiene apenas presencia significativa, ni como alimento habitual, ni como ingrediente en otros platos.

Salvo en los pueblos nómadas ganaderos, de centroasia, como los mogoles, que usan la leche de sus yeguas como uno de los alimentos base de su nutrición, que además parece que fueron precisamente  los que desarrollaron la tolerancia a la lactosa y que nos la traspasaron en su migración hacia la Europa del este, eslava y balcánica hace ahora unos 5.500 años.

Ésta es una de las razones de que cerca del 90% de los chinos y de los pueblos no ganaderos habitantes del Asia oriental carecen de lactosa suficiente para digerir leche sin fermentar en la edad adulta.

Además que en muchos pueblos orientales asiáticos y melonesios, la leche se tiene por un excremento del animal poco noble para su consumo, como la mucosidad, saliva o la orina.

Por eso la población China y japonesa nunca aceptaron los productos lácteos, aborrecen la leche y por ende sus derivados. Claro que el desarrollo global  y occidentalización han hecho aparezcan queserías en Japón y China.

Sin embargo toman como sustitutivo grandes cantidades de un producto parecido obtenido de la soja, el ‘tofu’.

QUESOS EN EL MUNDO

En cuanto al número total de quesos diferentes en el mundo, es bastante difícil calcularlo, pues muchos son copias o están inspirados en otros muy parecidos, pero personalmente, dentro de mi modestia y atendiendo a diversas fuentes estimo, calculo, que estarán rondando los 1.900- 2.100 tipos.

Hasta hace apenas 29 años, 1995, esta cantidad no superaría los 1.400 pero el aumento ‘culto-gourmet’ cualitativo de la demanda y del desarrollo y la enseñanza, formación, de la técnica quesera y su implantación en nuevos países productores (Nueva Zelanda, Australia, Sudáfica, Chile, Argentina, Estados Unidos, Canadá, México…) y la innovación creativa en los habituales elaboradores (Europa) ha disparado el nacimiento de auténticas novedades con entidad e identidad propia.

Pero si nos atenemos a lo que cada país dice, pueden llegar a los 4.000, dado el reciente número de queserías que han nacido o evolucionado en el último cuarto del siglo pasado y lo que va de éste.

Pero de estos 4.000 quesos no cabe duda que son verdaderas copias, variaciones tuneadas o versiones inspiradas de otros anteriores a los que se da otro nombre

EL QUESO, LA LECHE Y EL MEDIO

Siempre se ha hecho el queso de la leche del animal o animales más cercanos al hombre, el pastor-quesero y el consumidor.

Poniendo por ejemplo a España, la leche de vaca es tradicional del norte cantábrico y aragones catalán, la España verde,  lugares con pluviometría, lluvias frecuentes, que dan abundante pasto, clima fresco y suave, sin extremos, propio, de grandes y frondosos pastizales y praderas idóneos para grandes mamíferos domésticos como la vaca.

De ahí que la existencia de quesos tradicionales de leche de vaca en la cornisa cantábrica, sobre todo en Galicia, Asturias y Cantabria,  así como en León y la alta Castilla y en menor proporción en el bajo Pirineo, Cataluña y de Aragón.

Son habituales los quesos de leche de vaca como el de Arzua, Tetilla, Cebreiro, San Simón, natas, quesucos, en Cataluña  los de Cadí, o los azules Gamoneu y los picones, Cabrales, Bejes-Tresviso y Valdeón,  aunque estos puedan tener mezcla en la alta montaña pues ahí se aprovecha la mezcla de todas las leches del lugar, generalmente aislados y apartados, vaca, cabra y alguna vez oveja.

En la dura meseta, Castillas y Extremadura, de duros climas, con fríos y calores extremos, lo habitual es la oveja, en sus diferentes razas, principalmente la castellana, churra, manchega y merina, los quesos, en sus diferentes formas y tipos, cincho, pata de mulo, zamorano, tortas y quesos, manchegos, etc, suelen ser de leche bovina. también en estas zonas hay muy buenos quesos de cabra como es el caso de los Ibores en la Extremadura cacereña.

En las montañas y valles cortos de baja montaña del Mediterráneo, Levante, Murcia y Andalucía pululan las montaraces cabras que son precisamente las que aportan la leche a los quesos de esas zonas.

Mención aparte es el monte vasco y el pirineo navarro, algo en el aragonés donde históricamente existen la oveja latxa, sobre todo, y su prima la carranzana, la del pastor, ‘artzaina’, euskaldun y navarro, que desde el Roncal y el Baztan al Gorbea y Orduña hacen quesos de oveja en las sierras y montañas como la de Ulzama, Urbasa, Gorbea o el Goierri, amparadas casi todas, las vascas y navarras occidentales en la DO Idiazábal y la de Roncal en esa DO, la más antigua de España, en Navarra.

Así mismo, pues, en todo el mundo, en los sitios de pastos y climas continentales los quesos suelen ser de vaca, Norte y Centroeuropa, Alpes, América del Norte, zonas de pastos en el resto del mundo.

En el área del mediterráneo (no olvidar que la antigua Grecia Clásica es la cuna del queso) costas, islas o medias montañas, suele predominar la cabra, aunque ahora se adapta a todas las regiones por su dureza.

Y en páramos, mesetas y prados medios es la oveja la utilizada. En Italia del sur, Islas mediterráneas, Balcanes y Grecia o el caso del montaraz Roquefort francés.

Hoy sin embargo las circunstancias de desarrollo han cambiado esto.

EL DESARROLLO SOCIOECONÓMICO LÁCTEO Y QUESERO

Desde el neolítico, cuando el humano se asienta y con ello comienza el queso, normalmente se emplean las leches, locales, a disposición de los que los hacían como alimento, proteína y grasa, de aprovechamiento de un bien alimenticio como la leche, que descubren puede aprovecharse los días de abundancia como un alimento muy nutritivo, el queso.

Al principio siempre de su propio ganado, particular o comunal, de los mamíferos recién domesticados.

El Artesano

Después con el desarrollo económico y social y la especialización de los oficios surge el quesero artesano.

Casi siempre hace queso con su propia leche, pero pronto, al destacar como mejor elaborador, tiene mejor mano,  sus quesos son más apreciados, también añade la de otros vecinos ganaderos o pastores propiamente dichos, vecinos o compañeros

El aldeano al que mejor ‘le sale’ el queso es el que más vende y mantiene una segura demanda, y es al que los otros le dan la leche, bien por trueque o maquila, bien como intercambio comercial pecuniario.

La Frigorización. Empieza el Cambio

Es en el final del siglo XIX, en los países desarrollados industrialmente, donde se descubre la refrigeración eléctrica industrial, la natural siempre existió, nieves, hielos de glaciales, fresqueras, cuevas, lecheras termos, etc. Con ello, la refrigeración eléctrica, se desarrollan medios de transporte de recogida y reparto más rápidos y el apiñamiento en grandes urbes de operarios, minas, fábricas, surge el mercado urbano especializado masivo, al que hay que alimentar, cuando surgen las primeas industrias queseras.

Muy al final del siglo XIX.

En los últimos 75 años del XX ya tenemos electricidad, un desarrollo cada vez más trepidante, sobre todo en envases de conservación y eso facilita la ampliación de los mercados.

Empiezan a desarrollarse grandes fábricas de queso, auténticas centrales lactoqueseras, que amplían sus líneas de recogida de leches y sus mercados de consumo. empieza la exportación.

Los nuevos médicos nutrólogos, nutricionistas, descubren las enormes ventajas del consumo de lácteos y en especial yogures, quesos frescos y curados.

Cambios saludables en la Población

Los nacidos, en Occidente, desde 1975, son más altos, más sanos, fuertes que las generaciones anteriores, véase la muestra de España, en 30 años la talla media del español medio sube desde 170, en 1970, a 178 centímetros, actualmente.

Por supuesto que otros factores nutricionales, más variedad, pescado, carne y vegetales de calidad y una vida más saludable y deportiva también han ayudado.

El Paso de Alimento Base a Alimento Gourmet

Desde 1990 con el desarrollo económico, social y cultural de los ciudadanos del mundo occidental empieza la especialización y se acaba la larga etapa  del queso solo como alimento base, empieza el queso como valor añadido gastronómico añadido, es de repente un producto gourmet.

Así hoy se vuelve a la selección de leches, de sistemas de fabricación, fermentaciones, temperaturas, maduración, estudio, cultivo y empleo de mohos y microclimas, añadidos, frutos secos, trufas, alcoholes, etc.  que dan sabor. textura, aroma diferente.

Unos cien años hasta el momento actual.

Globalización

Se compra leche de diversos animales, vaca, oveja, cabra, búfala principalmente, las otras leches son testimoniales en círculos o regiones donde aún quedan artesanos con uso subsistencial y de aprovechamiento, dromedario, camello, reno, yak, burra, etc.

Hoy hay grandes queserías, además de sus lineas de consumo masivo, generalmente fundidos (como marcas tipo, Philadelphia, Vache que Ríe, El Caserío, etc) algunas cada vez más, tienen líneas de producción de buen, incluso alto, nivel gastronómico…

Como ejemplos uno puede encontrar:

Un roquefort ‘Societé’, en cuña, en perfecto estado de conservación en Sidney, Vancouver, Moscú o Qatar.

Un camembert ‘Jort’ de leche cruda, traído casi en volandas, a la semana, en Nueva York, Estambul, Wellington o Jonhanesburgo.

Un delicado queso de Rey Silo, puedes encontrarlo en Milan, Whasington o Berlín.

Un queso de leche cruda de oveja zamorano Vellón de La Antigua de Fuentesáuco, en San Petersburgo, México, Quebec o Londres…

El Nuevo Artesano Cualitativo

Y últimamente es la aparición y desarrollo de nuevas queserías artesanales o semindustriales con una nueva y rompedora apuesta por la variedad y la gran calidad

Surgen en casi todos los países europeos, UE, Norteamericanos , Cono Sur americano, Oceanía y África del Sur y carácter regional las que son la vanguardia de esta nueva eclosión del queso gourmet.

El Nuevo Especialista Quesero

La década de los ochenta fue, dijimos, la de la primera revolución quesera, sobre todo en España donde el personaje protagonista más representativo fue el catalán, Enric Canut, que fue bautizado como ‘ El Buscaquesos’, en Cambio16 por Xabier Domingo ya en 1980. Es la época de A. F. Q. A., Maestros Queseros Artesanos, del primer cartel de quesos españoles, del gran trabajo desarrollado por el equipo del Ministerio de Agricultura y Alimentación y del I. N. D. O. con Santiago Melendez Luarca e Ismael Díaz Yubero, al frente.

Pero la segunda trae muchos más protagonistas y no ponemos algunos  ejemplos españoles para no dejar a nadie en el tintero pero son muchos, preparados y muy buenos.

Con este crecimiento surgen estos especialistas en quesos, inductores,  catadores, tenderos,  comunicadores , críticos, etc que hoy forman un grupo cada vez más numeroso que han conseguido que el queso sea una de las tendencias ‘foodies’ vanguardistas, colocándolo en uno de los sectores gourmets especializados con vida propia como el del vino.

Es tal este despegue que crecen como setas los concursos y ferias de quesos y la más importante del mundo la World Champion Cheese, que se ha celebrado hace años en España y este otoño vuelve otra vez a realizarse en Asturias, dios mediante.

Un empuje definitivo del consumo mundial de lácteos y queso en especial es su habiltual presencia en cocina «Fast Food», en pastas, gratinados, pinchos, ‘burger cheese’, pizzas, quesadillas, arepas, tacos etc, etc.

En la actualidad el queso ha alcanzado una importancia nunca vista, siendo su volumen de consumo uno de los más altos en elaborados, fabricados, agroalimentarios a escala mundial con alrededor de más de VEINTE MIL MILLONES de toneladas al año.

El próximo año si se puede más

Gracias por su atención y perdón por el tostón

Rafael Rincón JM

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