LA DIETA DE LOS HOMBRES DEL NORTE LLAMADOS ‘VIKINGOS’, CARTA IMPORTANTE DE SU AGRESIVIDAD Y EXPANSION TRIUNFAL

por Celso Vázquez

Como saben muchos de mis lectores mi dedicación a la gastronomía viene de mi interés a la historia y la geografía, dos de mis pasiones de adolescente. Y de la lectura, asimilación de ellas surge siempre esa pregunta…’ bueno ya conozco y he memorizado los datos del hecho histórico y de su localización geográfica… pero ¿Por qué pasó? ¿Qué pudo suceder para que actuasen así?

Y además de circunstancias coyunturales personales, nacimientos de algún genio o de un inventario, o naturales, como cataclismos, las respuestas las dan el elemento físico geográfico y el medio climático, es decir LA GEOGRAFÍA FÍSICA.

Eso me condujo al final a estudiar y conocer la hora storia aclimatada al hecho físico y natural, medio y clima. Lo que me conllevó a sus culturas y de ahí a la alimentación y gastronomía. Una de las grandes respuestas explicativas de esas incógnitas.

Y un buen ejemplo de ello son el femenino alto medieval del surgimiento de los hombres del gélido norte, los escandinavos ‘víkingr’, o vikingos, los salvajes nórdicos que asolaron en el siglo l final de la Alta Edad Media y primeros siglos de la Baja, buena parte de Europa costera y fluvial y de las Rusias de los grandes ríos, hasta Bizancio o Constantinopla.

Estos pueblos, atrasados, casi primitivos, poco numerosos y desunidos aparecen primero en las costas británicas de Escocia y de la inglesa Nortumbría, ‘Northumberland’, donde fue Lindisfarne  una pequeña isla con un castillo monasterio,  fue el primer monasterio atacado por los vikingos el 8 de junio del año 793 d. C. dando comienzo a la denominada Era Vikinga (793-1100+-).

Pero hasta es final del siglo VIII, nada de nada, poco c o casi nada se sabía de esos ‘extraños» habitantes de Jutlandia hacia arriba, el Norte.

Eran territorios casi ignotos, muy poco poblados por pequeños clanes o tribus, autócratas y endógenos, en su mayoría cazadores y pescadores cuando les dejaba su duro y cruel medio. El frio hielo.

Eran muy atrasados, casi desconocían los metales y los adelantos técnicos de la Europa posromana. De religiones paganas anímistas y chamanes.

Se sabe de ellos por intercambios comerciales con los pueblos germanos y por misioneros cristianos que no lograron evangelizarlos dada su barbarie y degradación geográfica.

¿Cómo eran?

Generalmente  todos tenemos un estereotipo del vikingo (alto, corpulento, bárbaro o salvaje, incluso gordo, sucio, y analfabeto) pero la verdad es que se aleja de la realidad.

Los hombres, vikingos hacia el año 1000,  medían una media de 170 centímetros, algo para aquella época excepcional, cuando el europeo rondaba los 155 en el norte y 150 en el sur mediterráneo.

Eran fortachones, más rubios que morenos, zarcos de ojos azules, musculados y pelo largo, todo debido a su abundante y nutritiva dieta, que comentamos luego, pero igual o más a su gran actividad física, eran polivalentes y laboriosos,  pasando del buril y el arado a la espada y el hacha de guerra.

Manejaban cubiertos, toscas cucharas de madera o hierro,  largos pinchos como tenedores y cuchillos a de corte. Recipientes para cocinar y beber, o para guardar.

Tampoco eran sucios, ni mucho menos burdos. Eran ordenados, familiares, sociables y muy disciplinados. Eso sí rústicos y con ademanes muy agresivos que acrecentaba su fama en el combate.

No eran analfabetos puros, tenían una escritura básica rúnica, sin embargo no escribían ni leían salvo rarísimas excepciones.

¿Cuántas veces comían?

En tiempos de paz y ocio los vikingos solo hacían dos comidas al día, la primera comida del día, lo que para nosotros sería el desayuno o almuerzo, se denominaba ‘dagveror’ que era muy rico en hidratos de carbono por su trabajo físico y que consistía en una combinación de cereales, generalmente centeno y cebada, huevos y fruta, seca o fresca en temporada.

La segunda comida, ‘nattveror’ no se tomaba al mediodía, sino a última hora de la tarde como reponedora. Era la más copiosa y por lo general incluía pescado o carne, algunas legumbres y verduras.

Y con todo normalmente, mucha cerveza.

Por lo tanto, solo hacían dos comidas al día, una por la mañana y otra por la tarde-noche.

¿Cómo pudieron surgir como marabunta hacia el año 800?

Hoy se sabe que el  final y paulatino calentamiento, natural y cíclico, de la Tierra a partir del siglo IV y el consecuente deshielo hicieron posible la bonanza climática, abriéndose mares, ríos y bosques y con ello la fauna y flora. Y ya en el siglo VII,  los nórdicos escandinavos evolucionan con su medio y se desarrollan en agricultura primitiva, casi recolectores, como pescadores y navegantes.

Esto les permitirá algo vital, el mercadear con trueques e intercambios técnicos y culturales, ‘conocerse entre ellos’, aunque no siempre pacíficamente, contactar algo más con el ‘sur civilizado’ y obtener herramientas, armas y utensilios que trastocan su vida y la hacen más fácil.

Pero ese benigno clima les aporta antes de todo ‘mejor alimentación’, vegetales, más carne de granja y caza y mucha más pesca, y después de esas mejoras y de múltiples generaciones, donde surgen pequeños reinos estados, más potentes en medios.

Esto favoreció el gran incremento numérico y saludable de la población. Hombres y mujeres mejor alimentados, más fuertes, creativos, expuestos y agresivos.

El hecho de que Dinamarca, fuera poblada poblada por pueblos procedentes de lo que hoy es Suecia, en los siglos VI y VII, creo su lengua,  que les unió, como el latín romano a Europa, y fue la matriz de las actuales lenguas escandinavas. En el año 800,  ya con una fuerte autoridad central, social  cultural y, por tiempos, política, establecida en Jutlandia, reuniendo a lo que hoy es el centro y norte de Dinamarca, las islas del estrecho y el sur extremo sur de la península escandinava, Suecia y Noruega. y el cada vez mayor crecimiento poblacional,  los daneses necesitaron emigrar y comenzaron a salir de su país para establecerse, comerciar o saquear, siempre hacia el sur.

Noruega fue poblada y colonizada, durante siglos por pueblos procedentes de  Dinamarca y Suecia, que formaron comunidades de agricultores y pescadores establecidas alrededor de la costa y lagos. Los territorios montañosos y los fiordos formaron fronteras naturales y las comunidades permanecieron independientes unas de otras, al contrario que en Dinamarca. Hasta el año 800 existían en Noruega treinta pequeños reinos sin importancia.

El mar era la vía de comunicación entre los reinos de los  daneses y el mundo exterior.

Para tantear lugares de expansión y colonización empezaron a construir sus célebres barcos, »drakkar»; los mercantes, los ‘hafsskip’ o »knarr»,  para largas navegaciones marítimas, y los más pequeños y largos, los ‘langskib’, de guerra, ‘ y se procedió a enviarlos en expediciones de tanteo y saqueo.

Y, como explicamos, fue, pues en el 793, cuando aparecen en Lindisfarne, dando un susto de muerte a los monjes y pobladores, y sembrando el pánico en las costas británicas, pero las gentes del norte no eran en principio saqueadores, no, todo lo contrario, iban de expedicionarios al mundo desconocido por ellos para buscar asentamientos donde colonizar. Eran, pues, comerciantes y exploradores.

Pero al llegar y ver el pacifismo y debilidad de la Britania posromana medieval, y su supremacía en fuerza y tamaño fisico, despertaron al depredador primitivo.

Y es así como pasan a la historia, destruyendo, robando, en una ola o tsunami cíclico, de violencia y pillaje, que duró trescientas a años.

El final como de todas las culturas y civilizaciones fue su declive por su aburguesamiento, debilitamiento cultural, su molicie social, erosión cultural y blandura de hábitos y principios, siendo al final asímilados por sus propias víctimas.

Como el caso de Roma en la decadente Europa del siglo V, de los feroces godos, alanos y suevos en la Hispania posromana, los cruzados mahometanos en el dulce Andalus, o los agresivos mongoles en la China imperial.

En una frase » perdieron su hambre vital».

Y ¿cómo y en qué consistía esa milagrosa dieta?

Antes de contarla, hay que saber que los vikingos no dejaron testimonios escritos. Los estudios y deducciones de lo que consumían provienen de recientes hallazgos arqueológicos en los tres paises.

La mejora del clima y la desaparición de los hielos perpetuos, permitió la subida de las temperatura, y con ellas aparecen los vegetales, luego densos bosques y después la agricultura.

También la apertura de mares y la creación de  lagos glaciares con, en ambos casos,el crecimiento de su fauna y flora. Más caza, más cereales,  frutas y verduras, abundante pesca fluvial y marina, la ganadería, etc.

Todo esto consiguió con el tiempo una alimentación sana, variada, nutritiva y más y saludable que fortaleció a esos pueblos. Mayor longevidad, fuerza física y altura.

Eran ante todo omnívoros. Contundentes sopas, gachas, panes y tortas de cereales ( en el más cálido sur), frutas silvestres y cultivadas, frutos secos, nueces, vayas, y hongos de todo tipo, mucho, muchísimo pescado (en especial en el norte), y sobre todo enormes cantidades de carnes no solo de caza, como la de jabalí, ciervo o reno, sino cerdo frito, pollos, bastante bovino y  acompañadas de leches y sencillos lácteos, como mantequilla y el ‘Sky’, una leche de gran espesor que una vez salada y fermentada se  conservaba bien durante todo el invierno. Así como las grasas de los animales, del ganado y del pescado. Todo era la base de su rica dieta cotidiana.

Además todo en grandes cantidades para alimentar a la laboriosa población ya que el clima, aunque más benigno, siempre, era y es, duro y extremo que les permitirá a una gran eficacia en sus trabajos manuales, físicos de leñadores, de construcción, incipiente agricultura y ganadería,  casi siempre autodependientes.

Mujeres, niños, ancianos, hombres y hasta esclavos, comían mucho y bueno. La dieta de los guerreros era aún más proteínica con pescados grasos, salmones, percas, truchas, caballas, capellanes, arenques, espadines, platijas o bacalaos (‘skrei’), incluso mamíferos marinos como ballenas, calderones y a veces, en el norte, alguna foca.

También con carnes rojas de reno, alce, ciervo, o vaca y de otras especies de caza menor y domésticas. Llegaron a domesticar a halcones para captura de aves de caza.

No es común entender o imaginarse a los vikingos como granjeros, pero lo fueron y mucho, criaban muchos cerdos por carne grasa y piel, vacas lo mismo pero también por la leche, eran muy bebedores de ella, criaban cabras y ovejas para su leche, piel y carne pero en especial por su lana que les servía de vestido, lonas de tiendas y sobre todo sus grandes velas marinas. Cuidaban gallinas por su carne y huevos.

También cazaban grandes mamíferos como ciervos, jabalíes, alces o renos; o pequeños del bosque como conejos o ardillas. Siempre aprovechaban, de las reses, astas, tendones y vísceras como recipientes o las plumas de las aves. Tenían frutales de manzanas, ciruelas o arándanos.

Comían muchos panes ácimos, sin levadura, de diversos tipos. Se elaboraban panecillos en parrillas, en pequeños y primitivos hornos o posteriormente en sartenes metálicas, con harinas de cebada y avena, y al final en el sur, de trigo y de cebada. Se comían recién hechos pero también duros como reserva en viajes y travesías.

Eran, parece ser, amigos y comedores de gachas de avena y de papillas de diversos cereales, ya que dominaban el molinillo.

Bastante verduras, generalmente en guisos u ollas, de esteatita (o piedra, roca, de jabón de Oslo) o metálicas de hierro, con cebollas (su sopa era un plato base muy habitual), guisantes grises, coles, repollos, chirivías, ruibarbo. Y cocinaban y aliñaban con tomillo, cilantro, eneldo, sauco, ortigas, perejil bravío (con el que también hacían cerveza a fuer de lúpulo) y mucha angélica o apio silvestre, cenizo silvestre

La Bebida.

Trasegaban muchísima, ingente cantidad de cerveza, en barriles, (fabricadas generalmente, en el sur cerealistico), hidromiel y litros de leche y zumos de frutas, algunos fermentados. Bien en vinos o en sus última epica en aguardientes, al dominar el alambique.

Un vikingo medio, hombre o mujer, podía beberse unos dos litros de cerveza diarios y en  festejos, comilonas y fiestas, a lo que eran muy proclives hasta cinco litros.

Los vinos eran de vayas y frutas al principio pero con el paso del tiempo se traían por comercio o pillaje vinos de uva, con los que también se. cocinaba.

Eran pues, en el siglo IX, una sociedad muy bien alimentada, sana fuerte, y con muchas ansias de abrirse al mundo y quedarse con él, arrasando y aplastando a una Europa medieval en plena decadencia.

Y así fue en parte, pues tres siglos después dejaron su nomadismo de furtivismo rapaz para asentarse, unos, por ejemplo, en el Bizancio mediterráneo como guardias de corp, del Emperador durante siglos y otros por en la atlántica Normandía, tierra de ‘nordmands’, hombres del norte, en Francia y estos después conquistar y unificar Inglaterra sometiendo y luego fundiéndose con los sajones indígenas. Puede decirse que Ios ingleses tienen sangre vikinga.

Como decía al principio son estas cosas y conocimientos lo que explican ciertas incógnitas de hechos y avatares de nuestra historia.

Rafael Rincón JM

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