LA FACETA GASTRONÓMICA DE EMILIA PARDO BAZÁN

por Celso Vázquez

por Celso Vázquez Manzanares

El 12 de mayo de 1921 falleció Emilia Pardo Bazán. En el año del centenario de su muerte, Ana Vega, poeta, narradora y crítica literaria,  colaboradora en periódicos La Nueva España o emisoras como Onda Cero, ha querido rendirle un homenaje culinario a la novelista, quien escribió dos libros de cocina, donde dio mucha importancia a la descripción gastronómica: «La cocina española antigua» y «La cocina española moderna». «A estas publicaciones no se les ha dado mucha importancia dentro de su obra literaria. Ahí se ve el problema de que la gastronomía se sigue viendo como una afición menor», ha apuntado la escritora.

Mientras el primero de sus libros culinarios recogía recetas tradicionales, el otro estaba compuesto de ideas de platos de estilo continental o afrancesados, pasados por el filtro nacional ya que Bazán pensaba que la cocina española era la mejor.

«Le pones sal, pimienta y una sospecha de pimentón», rezaban sus libros. Unas expresiones que a Vega le parecen muy bonitas y literarias: «Se notaba que amaba cocinar».

Emilia fue una gran «comilona» y una señora «disfrutona» que tuvo una importante faceta gastronómica, ya que le gustaba comer y le gustaba cocinar. Es más, a pesar de ser condesa y de tener a gente a su servicio era aficionada a encargarse de los menús y estaba muy pendiente de lo que hacían las cocineras. Además, ella elaboraba recetas, especialmente de repostería y tenía una colección de recetas como todo hijo de vecino.

Sin embargo, la escritora era diabética. En aquellos tiempos, no se había descubierto la insulina, por lo que tuvo que estar sometida a dietas férreas, aunque según Ana Vega, no era muy fiel a ellas: «Se le veía que tenía un buen saque», ha bromeado.

Finalmente, Emilia Pardo Bazán, elaboró un ensayo donde reivindicó que la cocina tiene un valor etnográfico muy importante. En su prólogo decía que cada pueblo come según su alma y que las gastronomías típicas de cada país, siempre dicen algo de él.

También, quiso dirigirse a las mujeres y mejorar sus condiciones de vida intentando que tuviesen conocimientos sobre la economía doméstica.

La «influencer» del aceite

Hubo un momento en el que se pasó de la cocina tradicional a una más sofisticada con aires afrancesados, por lo que ya no se utilizaba el aceite de oliva. Es por ello que Emilia Pardo Bazán escribió muchos artículos en prensa diciendo que el aceite no solo era importantísimo para la economía española sino que era buenísimo cocinar con aceite. Fue tanto su empeño de reivindicar este producto que la contrataron para protagonizar un anuncio de aceite de oliva.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

* Al utilizar este formulario, acepta que este sitio web almacene y maneje sus datos.

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no continuar navegando en nuestra web si así lo desea. Aceptar Leer más