PITAYAS LAS FRUTAS EXÓTICAS MÁS DESEADAS POR FOODIES E INSTAGRAMERS

por Celso Vázquez

Pitahaya (en lengua antillana, «fruta escamosa») o fruta del dragón son el  nombre por el que se conoce a  los frutos de diversas especies del género Selenicereus de la familia Cactaceae.

Bajo este término de pitahaya se pueden encontrar referencias al fruto de diversas especies de cactus americanos, aunque hoy día es el nombre más genérico de la conocida como fruta del dragón (dragon fruit) popularmente.

Con su forma ovoide cubierta de extrañas piezas y unos llamativos coloridos, la pitahaya atrae por su exotismo y convence por su refrescante sabor, sin olvidar sus propiedades saludables.

Hay cuatro variedades asentadas en el mercado de esta fruta; pitahaya roja de pulpa blanca, roja de pulpa roja, roja de pulpa púrpura, y amarilla de pulpa blanca.

Origen, cultivo y producción actual

Se trata de una planta originaria de zonas tropicales y subtropicales de América, donde fue descubierta por primera vez por los conquistadores españoles. También extendida como cultivo tradicional en zonas de Asia, especialmente Vietnam y alrededores, hoy es un producto asentado en numerosos países del mundo que ofrecen climas cálidos y secos.

Tras el éxito consolidado del aguacete y el mango, el sector de las frutas tropicales se ha desvelado como una fructífera alternativa a los cultivos tradicionales. Impulsados por la buena acogida que tienen los productos exóticos, naturales y saludables, productores y comerciantes apuestan cada vez más por la pitahaya o fruta del dragón, una llamativa fruta que está ganando mucha presencia en la agricultura del sur en las zonas de la Península Ibérica como la Axarquía malagueña. Pe adapta muy bien a la sequía y a prácticamente todo tipo de suelos de la mitad sur peninsular, no necesitando necesariamente un clima exclusivamente tropical.

Hoy destacan las plantaciones de Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga, Almería, y, en menor medida, Córdoba, Badajoz y zonas del sureste como Murcia o Alicante.

Su escasa demanda de agua -dos litros a la semana- y lo rápido de su crecimiento, sumándose al hecho de que se puede sembrar en cualquier época, la han convertido en un diamante en bruto para muchos agricultores que buscan cultivos alternativos ante los problemas de sequía. En apenas dos años desde su plantación ya ofrece frutos con muy buena salida al mercado, no solo como producto fresco, también para usos cosméticos o de la industria alimentaria.

Propiedades y beneficios

La pitahaya posee propiedades medicinales y nutricionales altamente beneficiosas para el organismo como fósforo, calcio, vitamina C y fibra, fortalece los huesos y dientes por lo que se sugiere su consumo en niños y jóvenes.

Poco conocida entre el gran público, pero cada vez más presente en fruterías, mercados y tiendas especializadas, la fruta del dragón está llamada a ser un producto con el mismo protagonismo que el mango o la papaya, y que puede ofrecer muchas ventajas al sector agrario.

Su sabor de la fruta del dragón o pitahaya se caracteriza por ser muy dulce con un punto ácido que resulta verdaderamente agradable. Este sabor y su pulpa, llena de semillas negras comestibles, nos llevan a sacarle cierto parecido con el kiwi. También puede resultar un sabor similar al de la papaya o las uvas.

Es muy rica en fibra y agua, con bajo contenido calórico que no supera las 100 kcal por cada 100 g de porción comestible, siendo por tanto fuente de hidratos de carbono pero con un aporte energético muy moderado.

También como fruta que es, apenas tiene proteínas y su proporción de grasas es mínima, destacando sobre todo por ser una gran fuente de vitaminas antioxidantes y minerales esenciales. Es muy rica en vitamina C y A, especialmente la variedad roja y de pulpa púrpura, así como en potasio y cantidades más moderadas de magnesio y calcio.

Entre sus beneficios destacan, por tanto, su sabor dulce natural gracias a los azúcares propios del fruto, su ayuda para hidratar el organismo y su efecto saciante sin ser pesada, ayudando al buen funcionamiento del tránsito intestinal. Los oligosacáridos presentes son resistentes a la digestión del organismo y tienen efecto prebiótico del intestino, y los flavonoides presentan un efecto antioxidante protector frente a diversas enfermedades.

Como comprarla y conservarla

Actualmente la pitayaha se puede encontrar en fruterías, mercados especializados en frutas exóticas e incluso en grandes hipermercados o supermercados de barrio ( entre 15 y 18 €), aunque aún se comercializa en pequeñas cantidades y a precios algo elevados, hasta que aumente su producción y asentamiento en el mercado.

Se distribuye fresca y en su punto de maduración, lista para ser consumida al momento o para conservarse algunos días en casa, preferiblemente sin abrir ni cubrir, y en la parte menos fría de la nevera, evitando el contacto con frutas climatéricas que puedan afectar a su maduración.

La pulpa también se puede conservar uno o dos días en un recipiente hermético, mejor si se extrae el oxígeno con un sistema de conservación a corto plazo, o se puede congelar ya pelada y cortada.

La versatilidad de su cultivo hacen que podamos encontrarla prácticamente todo el año, especialmente desde avanzado el verano y hasta el final del invierno

Gastronomía y cocina

Como cualquier fruta, la podemos comer fresca. Se corta por la mitad a lo ancho o a lo largo y se saca la pulpa con la cuchara y las semillas (que son pequeñas como las de un kiwi y también se comen). Un uso común es también el agua de pitaya.

La pulpa de la fruta del dragón es jugosa,  ligeramente gelatinosa y fibrosa, llena de pequeñas semillas negras comestibles que aportan una textura similar al kiwi.

Con un olor característico de las frutas cítricas, entre ácido y dulce, tiene un sabor muy fresco, con su punto ácido pero agradable al paladar, gracias al dulzor de sus azúcares naturales, más pronunciados en la fruta más madura con un punto ácido que resulta verdaderamente agradable. Este sabor y su pulpa, llena de semillas negras comestibles, nos llevan a sacarle cierto parecido con el kiwi. También puede resultar un sabor similar al de la papaya o las uvas.

Para comerla, como ya se suele distribuir con las escamas afiladas recortadas, no hay más que lavarla ligeramente bajo el grifo y practicar un corte para partirla por la mitad y exponer la pulpa. Su carne comestible se puede consumir directamente con una cuchara, usando la corteza como cuenco -al estilo del kiwi o el pomelo-, o sacarla también con una cuchara.

Perfecta para triturar y preparar batidos, smoothies o smoothie bowls de sabor tropical, usándose también en cócteles exóticos y en la elaboración de salsas y cremas para postres o helados. Troceada se puede incorporar a macedonias de frutas o ensaladas, servir con yogur o formar brochetas para mojar en una fuente de chocolate fundido o pasar por la parrilla.

Recetas

Les dejo un estupendo enlace con deliciosas recetas con pitaya:

https://www.womenshealthmag.com/es/nutricion-dietetica/g36196005/pitaya-recetas-fruta-dragon/

Rafael Rincon JM

Sobre textos de Liliana Fuch en directo al paladar.com

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